El problema de casi todos los cafés y bebidas “energéticas”
Suben rápido, te ponen pasado de vueltas y te dejan con bajón.
Mucho azúcar, poco café de verdad. Mucho subidón, poca calma.
El problema no es que te falte energía. Es cómo la estás consiguiendo.
Tiene sentido que busques una forma de activarte que disfrutes y que no te pase factura cada día.